12/05/2006

Amig@s del Pueblo PPD :
Me llegó esto y quiero compartirlo con ustedes...
Un abrazo fraterno y rebelde !!!

Valeria Bustos A.
Consejera Nacional PPD


"HISTORIA DE UNA BOTELLA DE VINO
A LA ESPERA DE DESCORCHARSE"


(UNA HISTORIA REAL)

Por: Hernán Montecinos

Estimados/as amigas y amigos este no es uno de mis acostumbrados artículos sino el relato de una pequeña crónica de la cual he sido protagonista. Voy a contarles algo que recién me ha pasado y que no es un cuento, ni menos algo inventado, ni menos una tomadura de pelos a los amigos. Resulta que hace poco llegó mi compañera (La Irma), desde donde una amiga, muy contenta porque ésta le había regalado una botella de vino.

Nada más ver la botella se me vino inmediatamente mi acostumbrado impulso de abrirla, para lo cual me desplacé a la cocina en búsqueda de un sacacorchos para destaparla de inmediato y dar rienda suelta así a mis desenfrenos etílicos. Me estimulaba, sobre todo, el hecho de que mi compañera exhibía ante mis ojos, ni más ni menos, que una botella "casillero del diablo", sabor que se aviene muy al gusto de mi refinado paladar.

Embalado en el importante menester de ir en búsqueda de un sacacorchos, mi compañera, muy serena ella, me advirtió que chantara un poco la moto ya que dicha botella no era cualquier botella, sino una muy especial, pues sólo podía abrirse en el momento justo señalado en el instructivo que venía en su etiqueta. Yo que siempre me he creído avezado, confieso que en el primer momento como que me descoloqué un poco puesto que, hasta donde llegaban mis conocimientos etílicos, nunca me había tocado el caso que el instructivo de la etiqueta de una botella de vino me señalara explícitamente el momento preciso en que debía abrirla. El caso es que, como siempre, le creí a mi compañera, le hice caso en aquello de leer el instructivo de la etiqueta. Sólo en ese entonces, una vez leído el texto allí escrito, caí en la cuenta que mi compañera tenía toda la razón, de que en ese preciso momento, para desencanto mío, no podía abrir la botella ni menos, por cierto, tomarme su contenido.

¿Y ello por qué? …¿se preguntarán ustedes mis amigos/as? Para abreviar el cuento y no ponerle tanto color a mi fiasco, transcribo a continuación íntegro el texto que venía escrito en la etiqueta de la botella.

Pero para que todo esto tenga sentido, tengo que aclararles que la mentada botella de vino, en su forma de presentación, su diseño, colores de etiqueta, y tipo de letra elegida en la escritura de su texto, a cualquier ojo, por más avizor que se creyera, indefectiblemente su imaginario tenía que asociar cual si ésta fuera una botella "casillero del diablo"

El texto dice así:



CARRETILLERO DEL DIABLO

UN GRAN VINO PARA CELEBRAR ESA DÍA CHILE




"Cuenta la leyenda que los humanos que por sus crímenes van al infierno, son conducidos hasta las llamas eternas por algún lugarteniente de Satán, pero cuando los crímenes son considerados como inusitadamente sanguinarios y bestiales estos no aceptan involucrarse, entonces el Señor del Mal envía a su preferido, EL CARRETILLERO DEL DIABLO cuya única recompensa por su nefasta labor es satisfacer los placeres de la carne con sus víctimas."



"Este extraño ser, mitad macho y mitad hembra, utiliza para transportar a sus víctimas una carretilla, de allí su tan peculiar apodo. Son raras las ocasiones que se lo ve transitar por el mundo, ya que los personajes malévolos que se ganan el privilegio de su intervención nacen sólo cuando se confabulan en el Universos ciertos fenómenos inexplicables."

"En su carretilla de madera de luma fueron transportados los más infames personajes de la Historia, desde Caín hasta Hitler. América Latina también se ha visto engalanada por su presencia siendo una, la reciente visita a Asunción en 1980 con el objetivo de llevarse lo que quedó de Anastasio Somoza."

"Se rumorea que este vil personaje se encuentra en Chile. Algunos han creído verle merodeando por los alrededores del Hospital Militar de Santiago, otros en el litoral central en las cercanías de Santo Domingo."

"La humanidad se complace con su extraordinaria visita, la cual libera al mundo de sus más detestables figuras. Por eso VIÑA CONCHA E TUMA ha elaborado un vino cuyas esencias más sutiles recuerdan que lo especial tarda pero llega. CARRETILLERO DEL DIABLO es un vino para que brindemos ese magnífico día, cada vez más cercano…"

¡SALUD!


"NOTA.- Esta botella no debe ser descorchada antes de que el CARRETILLERO DEL DIABLO cumpla su tarea…. ¡El vino se avinagra!"

UN COGOLLO DE LA CASA. Para los incrédulos que no crean este cuento, les comunico que la dicha botella objeto de este relato, la pueden venir a contemplar directamente a mi casa. Claro está que esta botella ni se descorcha, ni su contenido se escancia. En pago por el privilegio de verla, tendrán que traer una botella que sea su "clon", o su símil, esto es, no un "CARRETILLERO DEL DIABLO", sino un CASILLERO DEL DIABLO", pues deberán saber que la primera se encuentra agotada, por formar parte de una línea de producción muy limitada producida por un colectivo de compañeros muy creativos.

Quedan todos invitados….sobre todo, para el memorable día en que el CARRETILLERO DEL DIABLO cargue en su carretilla de luma el pesado bulto de aquel siniestro y abominable personaje jamás nunca antes conocido en toda la historia de Chile… ¿Saben a quién me estoy refiriendo?...

Ni más ni menos que, al "cara de palo", al corrupto, al más ladrón, al más criminal y asesino, o si prefieren, al "que te dije".

2 Comments:

Blogger jaime said...

hay q puro esperar ppara destapar las botellas, por otro lado llama la antecion que el hospital militar ahora se llame el hospital de los milagros

2:35 p. m.  
Blogger Martin Bolivar said...

hay que esperar el momento justo y preciso para celebrar.

1:42 a. m.  

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